lunes, 25 de mayo de 2009

Dejar la apatía por el compromiso

El tener conocimiento de la verdad aunque sea solo en la teoría y no ponerlo en práctica en su forma de vida, representa un problema tristemente común en cristianos que podrían dar un testimonio que de vida a otros cristianos, no solo basta el confesar el camino de la cruz, el tener una alabanza adecuada que agrade a Jehová, sino también el aprender a trasportar esa forma de vida por amor a nuestro creador.
El apóstol Pablo dice que la sangre de Jesús compro  nuestra libertad, del pecado. Estamos en deuda con el creador, el cual con su infinito amor dio a su amado hijo para morir con nosotros, nosotros estamos en deuda con él, nos encontrábamos condenados a la muerte eterna, destinados al castigo eterno por nuestra condición pecaminosa.
Me da tristeza que muchas personas cristianas,  que conocemos la verdad y sigamos en la apatía de siempre, viviendo un sueño dañino para nuestras vidas y para los demás cristianos, considerando que  la iglesia se encuentra en una terrible apostasia; sin lugar a dudas la más grande que ha existido.
Esta pereza surge por un distanciamiento hacia Jehová Dios, como vamos a orar, ayunar, ayudar al prójimo, diezmar y ofrendar si no lo conocemos, para nosotros es un desconocido y por lo tanto no entendemos que eso le agrada. De esto también se ha escrito mucho durante literalmente miles de años. Tristemente esta es la condición del ser humano, el distanciamiento de la verdad, que es Jehová mismo por los placeres y deseos de este mundo.
Que sea nuestro anhelo real departe de nuestro corazón el buscarlo y hacer su voluntad, que estemos dispuestos a hacer el “sacrificio” necesario por buscarlo y agradarle.
Por su infinito amor él nos está esperando, es tan grande su humildad que pacientemente busca su turno en nuestras prioridades, él llama esperando que nosotros lo atendamos, que nosotros respondamos ante tanta humildad, antes que sea demasiado tarde y el ya no llame más.

No hay comentarios.: