Una de las interpretaciones que hoy en día más ha confundido a la gente acerca de la Biblia es el hecho de ser cristiano o ser hijo de Dios, porque los atributos de ser hijo se le han dado a los cristianos; pero hay una gran diferencia entre ambas cosas. Ser cristiano, sencillamente es ser seguidor de las doctrinas de Jesucristo; pero no necesariamente cumplidor de ellas. Usted ve cómo la gente se convierte a la religión cristiana, porque es una religión plasmada de criterios humanos, mezcla de paganismo con cristianismo, mundanalismo con cristianismo, escepticismo con cristianismo, etc.
Esa es la realidad del cristianismo como filosofía (religión). La gente, sin darse cuenta, está siendo involucrada dentro del movimiento cristiano mundial; pero eso nada tiene que ver con los preceptos dados por Jesucristo. La mayoría son cumplidores más de los criterios, normas o tradiciones de hombres, denominados doctrina cristiana, y no de un Espíritu Santo dado por Dios que se derrama en los corazones. Un ejemplo de lo anterior es ese llamamiento que hacen los pastores a convertirse en cristiano, lo cual resulta ser correcto porque le están pidiendo a la gente que se entregue a esa manera de ver las cosas de Dios como ellos piensan; pero, entiéndase una cosa: si usted busca su salvación, eso en muy poco o tal vez en nada le puede ayudar.
Para ser hijo, la Palabra de Dios claramente dice que ...no son engendrados de sangre, ni de voluntad de carne, ni de voluntad de varón, sino de Dios, quien no salvará a los cristianos sino a sus hijos.Para ser cristiano usted sólo tiene que entrar a una iglesia cristiana; pero para ser hijo, Dios tiene que escogerlo a usted, cambiarlo y transformarlo. No es cosa de iglesias, es asunto de Dios.Que Dios le derrame su bendición para poder entender estas cosas.
Esa es la realidad del cristianismo como filosofía (religión). La gente, sin darse cuenta, está siendo involucrada dentro del movimiento cristiano mundial; pero eso nada tiene que ver con los preceptos dados por Jesucristo. La mayoría son cumplidores más de los criterios, normas o tradiciones de hombres, denominados doctrina cristiana, y no de un Espíritu Santo dado por Dios que se derrama en los corazones. Un ejemplo de lo anterior es ese llamamiento que hacen los pastores a convertirse en cristiano, lo cual resulta ser correcto porque le están pidiendo a la gente que se entregue a esa manera de ver las cosas de Dios como ellos piensan; pero, entiéndase una cosa: si usted busca su salvación, eso en muy poco o tal vez en nada le puede ayudar.
Para ser hijo, la Palabra de Dios claramente dice que ...no son engendrados de sangre, ni de voluntad de carne, ni de voluntad de varón, sino de Dios, quien no salvará a los cristianos sino a sus hijos.Para ser cristiano usted sólo tiene que entrar a una iglesia cristiana; pero para ser hijo, Dios tiene que escogerlo a usted, cambiarlo y transformarlo. No es cosa de iglesias, es asunto de Dios.Que Dios le derrame su bendición para poder entender estas cosas.
Articulo publicado en Prensa Libre el 18-1-2009
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